Una imagen en blanco y negro ilustrará el cartel de la Semana Santa de 2016. Su autor es Antonio Román y recoge el cortejo de nazarenos de La Humildad y Paciencia. Después de más de tres horas de deliberaciones, anoche fue elegido el cartel que anunciará la Semana Santa de 2016. Es tal vez el más original desde hace muchos años. La fotografía ganadora es sumamente singular y evocadora, se sale completamente del estilo tradicional de la cartelería semanasantera habitual en la ciudad y recuerda mucho al estilo de Pereiras. Es en blanco y negro, dominando por completo este último color en toda la parte superior de la imagen. En la inferior se observa la fila de nazarenos de la Hermandad de Humildad y Paciencia. Y nada más; ni pasos, ni rincones o monumentos que identifiquen a la vista el origen geográfico del anuncio. Antonio Román es el autor. Natural de Jerez, es fotógrafo profesional, vinculado a la hermandad de La Cena de la que es hermano costalero. La obra lleva por título ‘Nazarenos’ y fue seleccionada de entre las 340 presentadas al concurso por 44 autores. A las siete de la tarde fue citado el jurado en la Unión de Hermandades para fallar un concurso muy bien dotado económicamente, 3.000 euros. Ese jurado estuvo compuesto por Adrián Fatou, Juan del Castillo, José Antonio Carmona, José Antonio Sánchez y Pedro Pérez. Ante la dialéctica sobre si el cartel tenía que ser una pintura o una fotografía, el actual Consejo decidió de forma salomónica alternar ambas técnicas cada año. Así, para 2016 es una fotografía después de que el pasado año fuera una pintura con el Señor del Ecce Homo, del Mayor Dolor. (F. Abuín | Diario de Jerez | 21/10/2015).

Cartel oficial Semana Santa Jerez 2016 AntonioRomán

El cartel de la Semana Santa 2016 no deja indiferente. La elección de la fotografía en blanco y negro y la original creación elegida despierta un vivo debate sobre su idoneidad como cartel‘Nazarenos’. Así de simple y así de explícito es el título de la imagen ganadora del concurso para cartel de la Semana Santa de la Unión de Hermandades; explícito porque es realmente lo que se ve. Desde el mismo instante que el Consejo daba a conocer la obra ganadora, mediante un comunicado pasadas las once de la noche del martes, las redes sociales bullían en comentarios, críticas, alabanzas e incluso algún que otro ‘meme’, más o menos simpático. Esto deja meridianamente claro que el cartel gusta o no; blanco o negro, sin escalas de grises. El arte es subjetivo pero en el mundillo cofrade esa subjetividad es relativa merced a los que las cuestiones estético-cofrades solo tienen un sentido, la ortodoxia. De partida, hay que tener en cuenta que la imagen de Antonio Román salió después de analizar más de 300 fotografías presentadas, con un fallado por un jurado que de esto sabe bastante, tanto en lo fotográfico como en lo cofrade; ni que decir que el premio de 3.000 euros despierta un interés desmesurado. Por lo tanto, se parte de la base de que la obra es buenaDe los cofrades consultados por esta redacción y de las opiniones expresadas en foros semanasanteros se pueden extraer algunas conclusiones. Pocos son los que rechazan el valor de la obra como tal, pero plantean las clásicas dudas sobre si la imagen representa la Semana Santa jerezana ya que no se ve iglesia o monumento que lo identifique con la ciudad. Este argumento es tan eterno como estéril a la hora de evaluar un cartel. No se tiene en cuenta que la composición llevará impreso el origen geográfico. Evidentemente, los que tienen la retina hecha a ver un paso de palio o un misterio como elemento central, rechazan la obra. Sin embargo hay una importante e incluso muy mayoritaria corriente de opinión que alaba la obra elegida por su originalidad y composición; que es sumamente atractiva además de ser una llamada al espectador, que es en esencia lo que persigue un cartel. De esa composición, los análisis a la contra señalan que el cortejo está descompuesto; que no guarda el orden y disciplina de una hermandad de ‘cola’. Pero un cartel no evalúa la calidad y la compostura de tal o cual hermandad; solo enseña, comunica y evoca un evento de la forma más atractiva posible para alcanzar el objetivo de interesar al espectador, en este caso, por la Semana Santa de Jerez. Y si se tiene como mito y maestro al recordado Eduardo Pereiras, cómo se interpreta ahora un cartel que claramente nos recuerda a su obra. Mientras, las redes sociales siguen a lo suyo con la sana costumbre de opinar. Pero hacer el chiste fácil de comparar el cortejo con el Ku Klux Klan es penoso por lo que significa esa secta par a los derechos humanos. Y más sangrante que esa opinión, ‘memes’ y otras zarandajas partan de gente que se confiesan cofrades. (F. Abuín | Diario de Jerez | 23/10/2015).

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Opinión. Adecuado en fondo y forma. Me envía Quico Abuin la imagen que servirá como cartel de la próxima Semana Santa de Jerez. Lo primero que se me ocurre, conociendo bien el paño de los entresijos cofradieros, es que levantará polémica. La intransigencia estética de los puristas – fundamentalismo recalcitrante en algunos – tiene una idea diferente a la que se plantea en la pieza elegida. Me estoy imaginando los sempiternos comentarios al uso: “eso puede ser de cualquier sitio”, la Semana Santa de Jerez tiene más categoría”, “hay mucho negro”… y lindezas de ese tipo; incluso me temo que alguien pontificará, “la Semana Santa es muy clásica para tanta modernura”, que para todo hay. La fotografía debo decir que es buena – también habrá ilustres fotógrafos del asunto que digan que tiene fallos de… lo que se les ocurra a tan excelsos conocedores -. Personalmente me gusta, se sale de la línea acostumbrada y eso es ya positivo en estos inamovibles argumentos de una Semana Santa con demasiadas tonterías que habrían de irse desterrando para dar frescura a una realidad que tiene mucho más que lo que los sesudos amantes de la cofradías patrocinan. Insisto, la fotografía me parece absolutamente interesante; espero que el bello conjunto se respete y el diseño del cartel no interfiera, con tipografías inadecuadas, en la composición inicial. Por tanto, después de los muchos carteles lineales que hemos tenido, respondiendo a los patrones canónicos de una estética trasnochada, algo que suponga un buen cambio para aportar frescura adecuada a una realidad necesitada de mucho más, será bienvenido. Un cartel, en definitiva, bueno, adecuado en fondo y forma y con interesantísimos registros para una Semana Santa que tiene mucho y bueno, sin que haga falta abanderados de nada. (Bernardo Palomo | Diario de Jerez | 23/10/2015).

Opinión. El eterno debate: ¿es buen cartel?, ¿evoca nuestra Semana Santa?. Sí, lo hace. Podría bastar con decir que, siendo fotografía, recoge un momento real. Esa luz -o esa ausencia de luz-, esa distribución de los nazarenos, ese dramático contraste de claroscuros… Todo eso es real. Ocurrió y Antonio Román estaba allí para hacer click e inmortalizarlo para siempre. Es un momento de nuestra Semana Santa, quizás desconocido para muchos, que ahora será ampliamente difundido. Quienes lo vean serán conscientes de qué podrán encontrar en una Semana Santa como la nuestra. Cumple, por tanto, como cartel. Y con creces. Porque también evoca. Nos habla de un silencio que nos entra por los ojos con la tenebrosidad del ambiente y la blancura de los enhiestos capirotes, nos traslada a una fría noche y a la oscuridad de un templo que rompe sus tinieblas con la poderosa luz de unos pabilos ardiendo. Y a mí, además, me recuerda a una de las más certeras metáforas que he conocido jamás en las cofradías: una hipérbole de colmillos. De Barbeito, claro. Así, dibujando la escena de capirotes alineados -sobre un mostrador, precisaba el poeta- aludía el de Aznalcázar en su pregón a las malas lenguas que abundan en las cofradías. Una hipérbole de colmillos. Eso veo yo también en el cartel de Antonio. Decidme ahora sí no cumple como cartel con una verdad como esa encerrada en su mensaje. Decidme si no es cofrade con algo tan esencial insinuado en su composición. Insuperable, casi. Y ahora que hablen las lenguas. Que sigan afilándose los colmillos. Que sigan dando sentido a tanta hermosura. Felicidades, amigo. (José Antonio Dominguez Mateos | JerezLocal.com | 24/10/2015).

Opinión. Imaginemos que nos encontramos en el París de finales de la década de los 80 del siglo XIX. La ciudad del amor en una de esas flamantes y ordenadas calles que nacieron de las mentes de Napoleón III y Haussman, algunas de ellas poseen un alumbrado de gas que poco a poco está siendo reemplazado por el alumbrado eléctrico, los parisinos y media Europa miran expectantes al acontecimiento que marcará un antes y un después en dicha ciudad, hablamos de la Exposición Universal de 1889, justamente 100 años después de la Revolución Francesa. Dos años atrás, los vecinos de la bella París observan que un arquitecto de apellido Eiffel, está construyendo una especie de monstruo de hierro y acero que él denomina “torre”. Las críticas de los arquitectos estaban a pie de calle, en los diarios, en los cafés más glamurosos y rimbombantes del momento; pero nadie se esperaba que al acabar dicha Exposición Universal, la alcaldía de la ciudad quisiera desmontarla porque no se fiaban de si ese invento podría perdurar en la posteridad. La gente se lanzó a la calle ya que ese gigante de acero le gustaban aunque no entendiesen mucho y antes lo hubiesen criticado. Así pues hoy -Dios mediante- viernes 23 de Octubre del 2015, podemos visitarla y hacer algún que otro “selfie” en los jardines que engalanan sus inmediaciones. ¿A qué viene esto? Preguntaréis. ¿Este chaval se estrena contándonos una pequeña reseña del París más bello vivido hasta la época o simplemente ha querido meter un anglicismo en una web cofrade? La respuesta es bien sencilla:no. Justamente hace tres días se desvelaba cuál iba a ser el cartel de la Semana Santa de Jerez de la Frontera del 2016, que a Dios gracias, después de tomarnos unos huesos de santo, dos copas de oloroso, un par de mazapanes, doce angustiosas uvas debido a los treinta y seis segundos que nos dan para tomarlas, abrir el paquete de calzoncillos que nos regala nuestra querida abuela, escuchar a los “jartibles” cofrades comentar las coplas de Antonio Martín o de Martínez Ares cantadas en el interior del teatro con ladrillos “coloraos” nos encontraremos en la tan ansiada Cuaresma. Volviendo al tema, en la calle se ha escuchado de todo desde “que oscuro” a “anda que se han lucido” pasando por ”¡que mamarracho!” y terminando con un poco de guasa “le pondrán al menos unas letritas de un color claro”. ¡Ay! Si Platón levantara cabeza y escuchara estos comentarios no sabría si estaría en Jerez o en la mismísima Atenas, nótese el tono irónico, que le doy a los maestros liendres de esta ciudad. (José Ángel Ferrer García | ElPertiguero.net | 25/10/2015).

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Semana Santa en blanco y negro. Anoche se presentó el cartel con una foto cuya originalidad rompe con la estética seguida hasta ahora. La iglesia de la Trinidad acogió anoche el acto de presentación del cartel oficial de la Semana Santa de este año, una obra cuya composición, que toma como base una fotografía en blanco y negro, rompe totalmente con los esquemas y la estética de lo que ha venido siendo esta proclamación gráfica. Desde su elección, la obra de Antonio Román, suscitó la lógica controversia ante la innovadora propuesta que fue elegida por un jurado experto. Recordar que el cartel recoge, en su zona inferior y como único elemento que identifica a la celebración, en blanco y escala de grises, una fila de nazarenos de la Hermandad de Humildad y Paciencia; por encima y por debajo, todo en negro. Ahora, en su pase a papel, al tratarse de una fotografía digital, la reproducción es exacta y la colocación de la tipografía se dispone en línea con la tonalidad del anuncio. No cabe duda que es una clara innovación en la concepción del cartel, el cual deberá responder a lo que verdaderamente debe perseguir: llamar a la atención. Otro hecho diferencial del acto fue el musical. La banda de Palomares de Trebujena sustituyó con solvencia a la municipal cuya presencia era ineludible desde que se puso en marcha esta presentación con el formato usado ayer en la que las marchas se intercalaron en el guión de la ceremonia, música cofrade que hace del acto una bienvenida al tiempo que en ocho días se abre con la llegada del Miércoles de Ceniza. Exclusivamente sonaron marchas jerezanas: Quién te vio y no te recuerda, Candelaria, Cristo de Expiración, Cristo de la Viga y Santa María de la Paz. El encargado de conducir el acto, Francis Castell -web La Levantá-, acertadamente lo dedicó al recordado Adrian Fatou, fotógrafo que formó parte del jurado que eligió el cartel, fallecido recientemente. Hermanos mayores, Consejo, delegado diocesano de Hermandades y el teniente de alcaldesa Francisco Camas, compusieron el protocolo de autoridades junto al numeroso público que llenó la iglesia de la Trinidad cuyo interior pocas citas de corte cofrade ha acogido; para el de ayer el Señor de la Humildad ocupó el camarín del retablo principal. Castell evocó el significado del cartel, el nazareno como núcleo del misterio de la Pasión en las calles. El acostumbrado protocolo de descubrir el cartel dio paso a la intervención del presidente Pedro Pérez, que empezó con una cita del evangelio, algo habitual en él. Pidió paz y alegría ante el tiempo que se abre para el mundo cofrade. También recordó a Fatou y expresó su solidaridad con la banda municipal. “48 días quedan para el Domingo de Ramos, disfrútenlo”,concluyó. El hermano mayor destacó la emoción que supone para la joven hermandad ser protagonista del cartel y, finalmente, Francisco Camas cerró alabando la obra elegida, “muy de la forma de ser de Adrian Fatou”. “Estamos ante un cartel alternativo que destaca a las personas que son las que hacen posible la celebración“. El cartel ya está en la calle para ser admirado o criticado. Un cartel que no deja indiferente. (F. Abuín | Diario de Jerez | 02/02/2016).

Puedes ver el acto de presentación haciendo click aquí.